Bucear en Europa

El continente europeo está repleto de posibilidades de buceo. Además, viajar por sus rincones no es solo tener la posibilidad de bucear, sino de empaparnos de toda la cultura que todavía permanece por los diferentes países europeos.

Malta
Bucear en Malta, Gozo y Comino
Azores
Bucear en Azores
Grecia
Bucear en Grecia

Donde bucear en Europa

El continente europeo cuenta con diversas islas, como Malta, las islas griegas y toda la zona macaronésica, donde el buceo es un reclamo turístico. Pero las posibilidades de buceo en el viejo continente no están limitadas únicamente a estos paraísos, sino que se pueden encontrar puntos de buceo únicos alrededor de toda Europa. Pecios históricos alrededor de toda la costa inglesa y buceo único entre dos placas tectónicas en Islandia son algunas de las posibilidades que encontramos en las aguas europeas.

Bucear en la zona norte europea

La costa de la zona norte europea junto con las islas de esta zona, se encuentran bañadas por el Atlántico Norte y los mares que de él forman parte. Esto supone bucear en aguas más bravas donde las condiciones de corrientes, oleajes y una visibilidad más limitada son comunes en diversas temporadas del año. También la temperatura del agua obliga al uso del traje seco durante la mayor parte del año. Pero pese a estas condiciones, se pueden encontrar inmersiones únicas en el mundo.

Como os decía más arriba, en Islandia es el único lugar del mundo donde se puede bucear en dos continentes al mismo tiempo. En la grieta de Silfra, inundada de agua dulce y cristalina, se puede tocar con una mano América y con la otra Europa. El buceo se desarrolla todo el tiempo entre dos placas tectónicas, la Norteamericana y la Euroasiática, de ahí que buceemos en dos continentes a la vez. La temperatura del agua de entre 2 y 4 grados obliga al uso del traje seco y debido a ello, la fauna marina es casi inexistente. De esta forma, tus ojos estarán puestos durante toda la inmersión en el espectacular entorno volcánico de la grieta junto con la increíble visibilidad de sus aguas que, filtradas desde la montaña y totalmente limpias, crean una visibilidad de hasta 100 metros.

Escocia es otro de los países que esconde grandes restos históricos bajo la superficie del agua. Grandes naufragios distribuidos por toda la costa junto con la posibilidad del buceo con focas y el tiburón peregrino hace de este país una buena alternativa en el continente europeo. Ejemplo de ello es el Tabarka, hundido intencionalmente por el ejercito británico en Scapa Flow durante la Segunda Guerra Mundial. El hundimiento de este buque a vapor de 100 metros se realizó con el objetivo de bloquear la posible entrada de los submarinos alemanes por Scapa Flow durante el conflicto. Actualmente el pecio descansa sobre los 18 metros de profundidad y está agujereado por todo su cuerpo, lo que permite la entrada de luz generando un precioso efecto en su interior. Pese a que no se encuentra a gran profundidad, las grandes corrientes que se pueden encontrar en la zona junto con el obligado uso del traje seco por las bajas temperaturas, el buceo está recomendado para buceadores avanzados.

Bucear en la zona sur europea

Las costas del sur europeo están bañadas por el Mar Mediterráneo y ciertos mares que forman parte de él. Esto ofrece unas condiciones de buceo aptas para la gran mayoría de buceadores con una mayor temperatura del agua y una menor existencia de corrientes. De ahí que ciertas islas como Malta o las islas griegas sean uno de los principales atractivos para buceadores. También cabe mencionar la zona macaronésica, formada por Islas Canarias, Azores, Cabo Verde, Madeira e Islas Salvajes que, aunque ya localizadas en el Atlántico Norte, se benefician de un clima subtropical en el que es posible bucear todo el año.

Malta es uno de los principales destinos de buceo en Europa. Repleta de pecios conocidos por la gran mayoría de buceadores como el Um El Faroud o el P-29 con su ametralladora en proa, es un atractivo para los amantes de los barcos hundidos. Además, su topografía de cuevas, grietas y cavernas ofrecen una alternativa perfecta a los buceos en pecios. Ejemplo de ello es el Blue Hole de Gozo, otro de los famosos buceos en Malta y catalogado por muchos la mejor inmersión del país.

La zona macaronésica ofrece unas grandes condiciones en cuanto a vida, quizás de las mejores del sur europeo. Cabe decir que se encuentra en esta zona la mayor reserva marina de Europa, concretamente en la Graciosa, Lanzarote. Además el entorno volcánico que caracteriza los diferentes archipiélagos macaronésicos brinda la posibilidad de descubrir grandes túneles, cuevas, grietas e incluso volcanes subacuáticos.

Mejor temporada para bucear en Europa

La mejor época para bucear en el Europa es, indudablemente, durante el verano. En el norte europeo es casi obligado esperar a este periodo de tiempo donde tanto el frío como las corrientes y el oleaje ofrecen unas mejores condiciones de buceo. En la costa sur, las condiciones igualmente son mejores, ofreciendo la posibilidad de bucear en a 25-26 grados de temperatura y con entre 20-40 metros de visibilidad.

¿Dónde bucear en Europa en invierno?

Durante el invierno, las condiciones del norte europeo se vuelven mucho más exigente. En la costa sur, el Mediterráneo garantiza unas mejores condiciones pero que en muchos caso (12-14 grados), obliga al uso del traje seco. La zona macarónesica, por su clima que va desde el oceánico templado hasta el tropical suave, ofrece las mejores condiciones para el buceo en invierno con una temperatura del agua de 16-17 grados mínimos y una visibilidad de 15-30 metros, aptas para la gran mayoría de buceadores.